no era la pasión lo que incendiaba
cada mañana el dormitorio
sino el color de las cortinas nuevas
de todo aquel desengaño
queda ahora apenas
ese tibio no saludarse
y una cicatriz inservible
que en un par de años
será fértil de nuevo
13.- Mauricio Wiesenthal - El maestro de amor
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Mauricio Wiesenthal
El maestro de amor
En este fascinante relato escrito a lo largo de toda una vida, Mauricio
Wiesenthal urde con maestría la leyend...
Hace 1 día
1 comentario:
contéstame mis chorro mil correos!!!! grosero!
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